ACTOR Y DIRECTOR POR ALBERT GENOVER
Siempre que he hecho teatro me he encontrado con la disjuntiva de retocar el guión que teníamos entre manos. Porque era demasiado largo, demasiado complicado, demasiados personajes, incluso con el guión de mi cortometraje me pasa lo mismo, pero .. ¿Que pasa cuando los cambios no solamente cambian las palabras si no las reacciones que provoca al público? ¿Que pasa cuando se deja de dar información al público? ¿Que pasa cuando se pierde el espiritu de la obra entre corte y corte? Pues, que solamente hay una persona que pueda decir: "Eh. ¿Que estáis haciendo?". El autor a veces, estet calla para que se cumpla su sueño, ver la obra en cartel, aunque esa ya no sea su obra, aunque ponga su nombre. A veces nos olvidamos del autor y pensamos demasiado en el hecho de que somos o no somos capaces de traer esas palabras, frases y hechos al escenario. Y el autor mientras tanto calla y se esconde en la idea de que la obra se ha de adaptar al actor. ¡GRAN ERROR! Son los actores que se han de adaptar al texto, es una vieja tradición que se denomina ACTUAR. Pero por lo que parece la censura va más allá del que se puede escribir y traspasa a eso que somos capaces de representar. No creo apenás en la autocensura del autor ya que escribir una cosa censura todas las otras, se llama escoger, pero cortar una obra en función de nuestras supuestras posibilidades o de las espectativas del aburrimiento del público es simplemente aberrante. Apa, ya lo he dicho todo. ¿Que ya lo sabiais no?